who is there?

jueves, 13 de septiembre de 2012

While my guitar gently weeps

Con esto de que me desprendí de la tecnología, en parte porque quise, en parte porque se juntaron varias cuestiones para que esto se dé, me había olvidado de lo lindo que era ir caminando o los viajes en colectivo escuchando música. Durante los minutos que duraba el viaje, era como que entraba en una especie de limbo y a medida que iba llegando pensaba, ojalá tuviese que ir más lejos.
     De a poco me fui amigando con los artefactos electrónicos desgraciadamente, pero con todo esto volvieron algunas cosas olvidadas que tenía por ahí. El blog, la música, la hermosa hermosa música!
   No soy precisamente de esas personas que saben tocar la guitarra y cantar, ni se que puta mierda es una corchea(¿eso es algún símbolo gramatical o es una nota musical?), en fin. Pero la música siempre me conectó con mi adentro. Siempre me gustó escuchar canciones y pensar, imaginar situaciones, volar. La música siempre tuvo algo que me trasportó directamente a un lugar, un año, una época de mi vida, una situación, un olor, un beso. La música siempre fue el trasporte más efectivo, a la hora de escapar, de reír o llorar.
  Hay canciones que son tan significativas que hasta se me eriza a piel, me emocionan hasta el alma, o me hacen pararme a bailar sola en frente del espejo. Capos de la música, GRACIAS!

No hay comentarios:

Publicar un comentario