Hacía mucho que tenía como unas palabras atragantadas que no podía o no sabía mejor dicho por donde canalizar. Es que me encuentro en una posición bastante hipócrita al respecto de los medios de comunicación, y los odio pero los necesito. Y es un poco esa relación amor-odio lo que más odio de estos tiempos de hiperconexión a otro nivel. No quiero entrar en el cliché de '' los medios nos alejan cada vez más del contacto humano'', porque no es solo eso lo que me molesta y me irrita.
Yo tengo la característica o mejor llamado defecto vicioso y enfermo de la ansiedad. Para las personas como yo la facilidad y velocidad a la que se obtiene la información hoy en día, es un arma de doble filo. Porque si bien la rapidez con la que podemos enterarnos de las cosas calma bastante ese deseo feroz de saber y saber, se vuelve en un vicio imparable incluso más destructivo que cualquier fármaco. Peor que cualquier vicio es el querer saberlo todo. Es un camino de ida. Con quien, a donde, a que hora y como son de los principales cuestionamientos diarios. Y twitter, facebook, el blackberry, esas cuestiones comerciales de inmediatez, que puedo saber que hace quien en que momento del dia, en que parte del mundo, e incluso enterarme cuando me lee y cuando me ignora. Es inhumano. Poder monitorear las acciones de cada persona a cualquier hora del día, tener un contacto virtual inmediato y gratuito, hace que las personas que padecemos de ansiedad potenciemos a niveles insospechados esa característica.
Me doy cuenta que tengo una actitud compulsiva y nerviosa con el celular. Tengo muchos programas gratuitos para hablar todo el día sin límite de tiempo, de mensajes o de gasto, internet y wifi ilimitados, chats, páginas de navegación, redes sociales, aplicaciones para mandar mensajes de voz a la distancia, chat de blackberry y whatsapp, credito, mensajes gratis, y otra gran cantidad de armas suicidas. Y esto que parece el sueño del pibe, o la propaganda de movistar, lamentablemente y lo tengo que decir como suena, es una reverenda mierda.
De a poco y con lo que me significó mucha paciencia y fuerza de voluntad, me fui desprendiendo de algunas cuestiones como el facebook, y gracias a dios para cuando twitter se convirtió en furor yo ya nisiquiera usaba la pc. Me encuentro en un estado de estupidez total, donde me envicio escribiendo y buscando cosas, y después me odio por haber pasado 4 hs adelante de una máquina fría y apática, pudiendo haber estado en cualquier otro lugar. A veces hasta creo que se burlaran de mi, pasándome de mano en mano. De la pc, al televisor, y del televisor al celular, y del celular a la tablet y de la tablet a la play. Inlcuso hasta a veces jugando a dos puntas, mirando la tv, contestando algún que otro pin y leyendo los mails en la netbook.
Por suerte la única figura salvadora de todo este caos es la bendita batería. Es lo único que se gasta. Y puteo y me caliento y no puedo creer como mierda no me acordé de llevar el cargador a donde tenía que ir, intento chorearselo a alguien, o friccionar la batería contra el pantalón como en la prehistoria. Pero esas veces que me olvido la batería, esos días que me quedé sin aparatos electrónicos a las diez de la mañana y vuelvo a mi casa a las 6 de la tarde, esos días me acuerdo un poco de lo que es ser una persona de carne y hueso.
who is there?
lunes, 5 de noviembre de 2012
domingo, 4 de noviembre de 2012
SUN DAY
Qué gracioso, de sun day no tiene ni la ese, fue un día nublado, más bien calificaría día dudoso. Porque será que todos los domingos ultimamente llueve o está nublado, lo cual lo hace más domingo. Al margen, por algún motivo estoy terminando este día escuchando música muy up que nunca voy a bailar, poniendome pum para arriba solamente para apagar las luces e irme a dormir. No se si se entiende, se entiende? De cualquier manera estoy contenta
jueves, 27 de septiembre de 2012
Y queda una vuelta de tuerca más
-No puedo dormir. útimamente tengo insomnio, malos sueños, estoy desconfiada, perseguida, me levanto a ver si cerré la puerta 5 veces antes de acostarme. Tengo miedo. Como cuando era más chica y temblaba, y necesitaba que alguien duerma conmigo. Pero no es lo mismo, no es eso-. Así empezó la sesión de hoy con la Doctora, y me dijo un montón de razones y de cosas copadas por las que puede estar pasandome esto. No sé porque razón, cuando salgo quiero poner todo en palabras, anotarlo, recordarlo, y se me va, se me vuelan las cosas que me dice. Y a veces se zarpa en capa, me tira la posta gato eheheh.
Hoy le dije que estaba paranoica y ella me corrigió. Me dijo que alguien paranoico, es capaz de hacerle daño a otra persona. Y me dijo que yo no soy así. Solamente que no confío en nadie que esta alrededor mio. En nadie. Hay pocas personas en la vida que me inspiraron confianza real, verdadera. Hay poca gente, que me marcó de tal manera que hasta el día de hoy lo tengo presente. Que siempre, por más duro que sea, incluso hasta de una forma torpe, me dijeron la verdad. Y en un universo personal donde todo el mundo que conoces te vende un buzón, que haya alguien realmente sincero es como que da paz. Es eso, da paz. Tranquiliza, te hace sentir que cuando hablas estas teniendo un diálogo real, transparente, que fluye como el agua. Eso es tan relajante.
Hoy le dije que estaba paranoica y ella me corrigió. Me dijo que alguien paranoico, es capaz de hacerle daño a otra persona. Y me dijo que yo no soy así. Solamente que no confío en nadie que esta alrededor mio. En nadie. Hay pocas personas en la vida que me inspiraron confianza real, verdadera. Hay poca gente, que me marcó de tal manera que hasta el día de hoy lo tengo presente. Que siempre, por más duro que sea, incluso hasta de una forma torpe, me dijeron la verdad. Y en un universo personal donde todo el mundo que conoces te vende un buzón, que haya alguien realmente sincero es como que da paz. Es eso, da paz. Tranquiliza, te hace sentir que cuando hablas estas teniendo un diálogo real, transparente, que fluye como el agua. Eso es tan relajante.
lunes, 24 de septiembre de 2012
Ese lunes fue feriado, que me dejó tan tirado!
Once menos cuarto de la noche, y me encuentro vestida con la misma ropa, la cama, destendida, la pieza hecha un desorden total, como un león en cautiverio no sali del perímetro de la casa, nisiquiera al patio. Y eso, sólo tiene un nombre: feriado. Sssssshit, odio los feriados! todavía más que lo domingos. Y eso que estoy tratando de entrar en una nueva filosofía de odiar lo menos posible, pero ddddddd odio los feriados, merecen mi odio, la vida es corta para pasar todo un dia en pijama mirando csi y criminal minds, o leyendo el diario. Si, depende de cada uno, nadie me impidió salir a hacer algo. Pero es esa mala onda que carga el ambiente, salir es más deprimente que estar adentro, parece una ciudad fantasma. Todo cerrado, menos los supermercados( también me deprimen los supermercados, son superdomingueros). Y lo peor es que nisiquiera es como un domingo. Porque desde que uno tiene uso de razón, el mismo cuerpo y la psiquis se adaptan a tener un domingo todas las semanas. Pero hasta ahí llego mi amor. Un domingo es más que suficiente, es más de lo que puedo soportar. Pero dos? dos domingos seguidos? Y en este momento, no hay nada mejor que hacer, que meterte en la cama a dormir, para que llegue rápido el martes. Eso si, si hoy no me hubiese despertado a las dos de la tarde quizás sería más fácil conciliar el sueño. Esta bien, no fue una de mis mejores entradas, pero necesitaba decirlo en alguna parte. Mañana el martes va a ser las veces de lunes, donde se empiezan las dietas, los cambios de actitud, la limpieza y donde se empiezan generalmente la mitad de las cosas. Mañana ordenaré la pieza quizás. Chao
jueves, 13 de septiembre de 2012
While my guitar gently weeps
Con esto de que me desprendí de la tecnología, en parte porque quise, en parte porque se juntaron varias cuestiones para que esto se dé, me había olvidado de lo lindo que era ir caminando o los viajes en colectivo escuchando música. Durante los minutos que duraba el viaje, era como que entraba en una especie de limbo y a medida que iba llegando pensaba, ojalá tuviese que ir más lejos.
De a poco me fui amigando con los artefactos electrónicos desgraciadamente, pero con todo esto volvieron algunas cosas olvidadas que tenía por ahí. El blog, la música, la hermosa hermosa música!
No soy precisamente de esas personas que saben tocar la guitarra y cantar, ni se que puta mierda es una corchea(¿eso es algún símbolo gramatical o es una nota musical?), en fin. Pero la música siempre me conectó con mi adentro. Siempre me gustó escuchar canciones y pensar, imaginar situaciones, volar. La música siempre tuvo algo que me trasportó directamente a un lugar, un año, una época de mi vida, una situación, un olor, un beso. La música siempre fue el trasporte más efectivo, a la hora de escapar, de reír o llorar.
Hay canciones que son tan significativas que hasta se me eriza a piel, me emocionan hasta el alma, o me hacen pararme a bailar sola en frente del espejo. Capos de la música, GRACIAS!
De a poco me fui amigando con los artefactos electrónicos desgraciadamente, pero con todo esto volvieron algunas cosas olvidadas que tenía por ahí. El blog, la música, la hermosa hermosa música!
No soy precisamente de esas personas que saben tocar la guitarra y cantar, ni se que puta mierda es una corchea(¿eso es algún símbolo gramatical o es una nota musical?), en fin. Pero la música siempre me conectó con mi adentro. Siempre me gustó escuchar canciones y pensar, imaginar situaciones, volar. La música siempre tuvo algo que me trasportó directamente a un lugar, un año, una época de mi vida, una situación, un olor, un beso. La música siempre fue el trasporte más efectivo, a la hora de escapar, de reír o llorar.
Hay canciones que son tan significativas que hasta se me eriza a piel, me emocionan hasta el alma, o me hacen pararme a bailar sola en frente del espejo. Capos de la música, GRACIAS!
jueves, 30 de agosto de 2012
Desconfianza.
La confianza es un sentimiento raro, y no nos llevamos muy bien desde el último año, tenemos nuestros altibajos y nuestras reconciliaciones. Mi relación con la confianza no es muy buena. Yo pienso que siempre es más fácil ser transparente, y sincero Esas cosas que no se dicen quedan enredadas adentro, y terminan haciendo un entramad de mentiritas chicas, que a la larga pesan mucho en la espalda. Cuando uno es directo, es honesto, no queda nada en el tintero. Siempre es más fácil caminar para adelante cuando uno tiene objetivos claros y su accionar coincide con sus palabras.Porque en definitiva, lo importante es el accionar. Pero el accionar esta guionado por nuestras palabras. Si nosotros decimos algo, y actuamos de manera opuesta o diferente, se genera un doble discurso poco claro y eso tiene a hacer vulnerable y desconfiada a la otra persona. No, error, fail. Cuando uno dice la verdad, la verdad pura, sincera, que sale del corazón, no tiene remordimientos. Acá recuerdo bien un dicho, de que una mentira que te alegre vale mas que una verdad que te arruine la vida, o en fin, algo así era. No puedo estar en mayor desacuerdo con esa frase. La felicidad si viene, tiene que venir de forma autética, verídica, real, para que pueda a uno hacerlo realmente feliz. Y la tristeza, si viene, aunque quizás sea más intensa en el momento, pasa, se alivia. Las verdades alivianan el peso al andar, siempre.
Es curioso, como el ser humano se acostumbra con más frecuencia a llevar esas piedras en el zapato, en vez de a decir la verdad. Cuando viéndolo de esta forma, es muy claro lo que hay que hacer. La verdad libera, y la mentira ata, tensa, corta. Pero siempre sale ante la duda, decir aquella mentirita que va a calmar al otro, es como un manotazo de ahogado, un arrebato impulsivo, de querer calmar a la otra persona. No pasa nada, no te preocupes. Cuando bien sabemos que la verdad, hubiese causado un mal momento, pero a la larga hubiese sido más liviana de llevar.
En mi vida aprendí a perdonar, y muchas veces no fui perdonada. Aprendí a ver y a callar, y a esperar que el otro se ilumine y diga como son las cosas. A veces pasó y a veces no. A veces me tocó decir verdades hirientes, pero así pude hacerme cargo de mis catos y el tiempo me dió la razón. Puedo decir que topdavía no me llevo muy bien con la confianza, y que en la mayoría de los casos se trata más bien de la DESconfianza. Es una relación amor-odio, que trabaja en un tira y afloje con mi psiquis y me va volviendo cada vez un poquito más loca.
Es curioso, como el ser humano se acostumbra con más frecuencia a llevar esas piedras en el zapato, en vez de a decir la verdad. Cuando viéndolo de esta forma, es muy claro lo que hay que hacer. La verdad libera, y la mentira ata, tensa, corta. Pero siempre sale ante la duda, decir aquella mentirita que va a calmar al otro, es como un manotazo de ahogado, un arrebato impulsivo, de querer calmar a la otra persona. No pasa nada, no te preocupes. Cuando bien sabemos que la verdad, hubiese causado un mal momento, pero a la larga hubiese sido más liviana de llevar.
En mi vida aprendí a perdonar, y muchas veces no fui perdonada. Aprendí a ver y a callar, y a esperar que el otro se ilumine y diga como son las cosas. A veces pasó y a veces no. A veces me tocó decir verdades hirientes, pero así pude hacerme cargo de mis catos y el tiempo me dió la razón. Puedo decir que topdavía no me llevo muy bien con la confianza, y que en la mayoría de los casos se trata más bien de la DESconfianza. Es una relación amor-odio, que trabaja en un tira y afloje con mi psiquis y me va volviendo cada vez un poquito más loca.
miércoles, 22 de agosto de 2012
la historia de mi vida
Me quiero cortar el pelo corto y teñirmelo de rubio ceniza, quiero hacerme un tatuaje muy original y volver a hacerme mi arito en la nariz. Quiero viajar a Europa, y comprarme muchos borsegos y camperas y lentes de sol. Quiero empezar un curso de fotografía, quiero remodelar mi pieza, quiero empezar a hacer algún deporte o a correr. Igual descubrí que del dicho al hecho hay un largo trecho, y sobre todo si sos una persona como yo. En mi caso vivo planeando o que quisiera ser, o hacer, y nunca lo concreto. Me la paso soñando con las cosas que me gustaría vivir, los lugares donde me gustaría estar y como me gustaría verme. Siempre empiezo con el autoboicot cuando logro proponerme o llegar a acercarme a aquello que quiero hacer. Cuando estoy cerca del objetivo, algo se me reprograma en el cerebro y me pongo en plan autodestruccion. Empiezo a pensar que el pelo corto es feo, que el rubio me arruinaria la naturalidad, que los tatuajes son para toda la vida y me puedo arrepentir, que el arito es mencho, que Europa queda muy lejos, que los cursos no son tan buenos como planeo, que mi pieza no tiene arreglo, que correr para no llegar a ningun lado es al pedo. Y ahí mirá, en cinco oraciones te desdibuje todos los deseos que escribi en el principio del texto. Soy así, autodestructiva y bipolar. Siempre me dicen que es por la edad. Las hormonas.. que se yo. ¿Hasta cuando me van a vender ese buzon?
Revival
Era hora de que actualice esto un poco, lo tenía dejadísimo. Yo estoy dejadísima relamente ja. Y ahora que dejé la carrera, deje lo que no me gustaba y estoy en búsqueda de lo que quiero y lo que me gusta, digamos que tengo muchas puertas abiertas y es el mejor momento para retomar el blog. Voy a ver si logro poner a flote la máquina de la vida y volvemos al ringggggggg
miércoles, 11 de abril de 2012
sábado, 7 de abril de 2012
Dra Fay
Bueeeeeno, contra todos los pronósticos, empecé medicina este 2012. No me animo a decir que 'decidí' empezar medicina, siempre sostuve la idea de que a los 18 años uno tiene más ganas de irse de mochilero al norte un par de meses, que de empezar a estudiar. Uno además está mucho más en condiciones de hacer un viaje de supervivencia a cualquier lado, que de saber qué quiere hacer el resto de su vida. ¿Y si los mayas tuvieran razón? Si el mundo terminara en diciembre de este año, yo pasé 18 años de mi vida estudiando, para terminar muerta abajo de un meteorito gigante. No sé como será para los políticos, o para la sociedad, pero para mi eso no tiene ninguna lógica.
Todos se preguntan(y te preguntan) que querés ser cuando seas grande, o cuando ya sos grande te preguntan qué sos. Y pienso contestar a eso cerca del final del texto. Quizás trabaje de médica, o por ahí termine haciendo copos de azúcar en el parque, que tanto me gustan. No es tan fácil saber quién es uno, desde que uno llega al mundo sin saber siquiera hablar, ya es un individuo, una hoja en blanco, ya es uno mismo, un pedacito de esa cadena de seres totalmente diferente a todos los que ya están, y a todos los que van a venir. Y no es fácil vivir con eso. Uno puede encontrar mucha gente que sea como uno. Puede haber muchas martinas, y muchas medicas. Y muchas de ellas pueden tener una perra que se llame nieve. Muchas puede odiar las matemáticas, y soñar con tener un gato. Muchas de ellas pueden escucharme, y entenderme, y podemos reírnos juntas. Pero no va a haber ninguna otra, que sea igual a mi. Cada uno es como una estrella, única, infinita, diferente a todas las demás estrellas, que a su vez son diferentes entre sí. Y si hay algo que definitivamente no es fácil, es saber quién uno es. Mucho menos saber, quién uno quiere ser.
Cuando yo sea grande, quisiera poder ser feliz, tanto o más de lo que soy ahora. Quisiera ser una mujer independiente, capaz de pelear por lo que quiero, y tener mis propios sueños. Quisiera estar viva, por empezar. Quisiera que cuando me pregunten, o le pregunten a mis hijos, qué es tu mamá? Todos puedan saber, que soy Martina, que estoy, que vivo, que puedo pensar y actuar, que puedo lograr lo que quiero, que puedo hacer feliz a alguien. Mi deseo no es ser médica, mamá, psicologa, amiga, hija. Mi deseo es ser todas esas cosas. Mi deseo es existir.
Todos se preguntan(y te preguntan) que querés ser cuando seas grande, o cuando ya sos grande te preguntan qué sos. Y pienso contestar a eso cerca del final del texto. Quizás trabaje de médica, o por ahí termine haciendo copos de azúcar en el parque, que tanto me gustan. No es tan fácil saber quién es uno, desde que uno llega al mundo sin saber siquiera hablar, ya es un individuo, una hoja en blanco, ya es uno mismo, un pedacito de esa cadena de seres totalmente diferente a todos los que ya están, y a todos los que van a venir. Y no es fácil vivir con eso. Uno puede encontrar mucha gente que sea como uno. Puede haber muchas martinas, y muchas medicas. Y muchas de ellas pueden tener una perra que se llame nieve. Muchas puede odiar las matemáticas, y soñar con tener un gato. Muchas de ellas pueden escucharme, y entenderme, y podemos reírnos juntas. Pero no va a haber ninguna otra, que sea igual a mi. Cada uno es como una estrella, única, infinita, diferente a todas las demás estrellas, que a su vez son diferentes entre sí. Y si hay algo que definitivamente no es fácil, es saber quién uno es. Mucho menos saber, quién uno quiere ser.
Cuando yo sea grande, quisiera poder ser feliz, tanto o más de lo que soy ahora. Quisiera ser una mujer independiente, capaz de pelear por lo que quiero, y tener mis propios sueños. Quisiera estar viva, por empezar. Quisiera que cuando me pregunten, o le pregunten a mis hijos, qué es tu mamá? Todos puedan saber, que soy Martina, que estoy, que vivo, que puedo pensar y actuar, que puedo lograr lo que quiero, que puedo hacer feliz a alguien. Mi deseo no es ser médica, mamá, psicologa, amiga, hija. Mi deseo es ser todas esas cosas. Mi deseo es existir.
La máquina de la vida, podría ser el blog, ese blog que abarque absolutamente todos los aspectos de lo que fui, soy y creo que seré en adelante. Tuve muchos, así como todo en mi vida es excesivo, inquieto. Muchos colores, texturas y largos de pelo, muchos estilos, mucha ropa, mucho quilombo, muchos papeles, muchas cartitas, muchos colegios, muchos amigos que quedan y muchos que no están. Muchos pensamientos, muchos quiebres, golpes, caídas, muchos intentos de cambio. Todo el mi vida es de a mucho o de a poco, nunca hay grises. Tuve poco, de muchas cosas. Pero hoy puedo decir que me quedo siempre con algo, de cada una de las cosas que me tocó vivir. Tengo recuerdos, muchos. Tengo más recuerdos que momentos del presente, y no sé hasta que punto eso puede estar bien. Creo que caí en la inercia de vivir, porque el aire es gratis. Una vez más. Aunque estoy bastante mejor.
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